miércoles, 3 de abril de 2013

Iro-[/-\]-nía Hiro-[/-\]-shima - El MP

A pocos días de iniciado el juicio contra los Generales Ríos Montt y Rodríguez, me alegra haber oído la opinión de la Fiscal General sobre el tema. Primero, aclara ella que su cometido no es hacerse una figura política. Eso lo deja para quienes no tienen sentido para su vida, sin ir muy lejos, como los miembros del actual gobierno. En segundo lugar, cuenta que sus aspiraciones no son hacerle daño al ejército ni a los implicados en el juicio. Su objetivo es mucho más personal, digamos que es una lucha a favor del tema de género. Ella sólo desea valerse de su puesto y de sus actos para hacerse amiga de Hilary y pasar a la historia como la única mujer a la que Bill no le ha hecho pases. Es muy importante, dice ella, mantener en alto el pudor y dignidad de las guatemaltecas. 

Por otro lado, nos explica que la administración del Ministerio Público es algo sumamente complejo. Es muy difícil evitar “ver la paja en el ojo propio.”  Aclaramos, si la paja en el ojo ajeno busca culpables, la paja en el ojo propio busca culparse, exactamente –dice ella-- de modo que para evitar culparse en exceso empezamos por culpar a los que no son nuestros amigos.  Es un poco complicado --explica-- pero funciona. Asegura ella que esto ha funcionado muy bien porque de otra manera uno termina --enjuiciando a los amigos de uno lo cual lo deja a uno sin amigos--. (Bien dijo ella de antemano que era complicado).
Ella me ha pedido que me sirva no hacer apologías de su función al frente del MP porque asegura que su paso por el Ministerio Público no tiene ningunos ambages presidenciales como muchos sospechan --acepta--. Que esto es mero servicio público y que los que se creen víctimas no se deben tomar las cosas tan en serio.  Ella realmente está haciendo que la ley se cumpla y que ya verá el pueblo como da trámite también a todas las acusaciones en contra de la ex guerrilla. Y a este punto ratifico enérgicamente --TODAS--. Asegura que si de estos juicios se devienen sentencias de genocidio --a estas alturas se le ve salivar-- pues lo peor que puede pasar es imponer la pena de muerte a los culpables, aun cuando ella no crea en eso. ¡Ojo! que ella en lo personal se opone rotundamente a la pena de muerte, que de todos modos, todos saben, en el país ni se aplica. Ella se santigua en este momento y al verlo pensé “si yo recordaba que ella era atea.” Bueno quizá Chávez sigue haciendo milagros.   

Sobre el problema de la justicia en general, tras largo y profundo silencio dice, --y que vamos a hacer así somos los guatemaltecos--.  “Resentidos? Vengativos? Faltos de ética,” pregunté yo con mucho interés. Ella dijo --no hombre, quejumbrosos.   Yo interpreté, y no me atreví a preguntar, que aquí debemos estar felices porque estamos a la altura de Ciudad Juárez, San Pedro Sula y Nueva Orleans pero con el juicio contra los generales todo se arreglará.   
Total, parece que todo lo dicho en contra de la Fiscal es pura habladuría.  Que ella, si es que ha matado alguna mosca, ha sido por casualidad. Su intención es sanar las heridas de todos los guatemaltecos y olvidarse del resentimiento y del odio. Yo pensé, “para tener tan nobles ideales definitivamente ha sido muy ineficiente,” pero no me haga caso, los juicios de valor no se aplican nunca cuando las intenciones son nobles. No importa que también haya malos resultados de buenas intenciones (¿o sí?)     

Saludos, desde Japonia  

jueves, 28 de marzo de 2013

Genocidio ¿En Guatemala?


Si defender al Estado y a la población es genocidio, entonces todos los gobiernos del mundo son en el presente genocidas. Si los delincuentes comprometen la seguridad de la población y gente inocente muere por ello, los causantes de esas muertes jamás pueden ser los gobernantes. Entendemos por genocidio el intento resuelto del Estado o de un gobierno específico por aniquilar a un grupo étnico o religioso en particular. Eso nunca sucedió en Guatemala.
Se presentan en las redes sociales diversos testimonios pero pocas pruebas reales. Por ejemplo, el video-testimonio de Jean-Marie Simon, que en la parte medular cuenta de un hombre "desconocido" que le relató a ella la muerte "arbitraria" de una docena de hombres a manos del ejército. También relata en el video la muerte de dos líderes activistas del GAM. Todo esto salpicado de inculpaciones al régimen de Rios-Montt.
Jean-Marie empieza el video con el relato de su visita a Nebaj y destaca, sorprendida, la presencia de militares en el lugar. Supongo que ella jamás estuvo en las zonas de guerra de su país. De ser así le sorprendería muchísimo que en IRAK hubiese miles de soldados americanos cuando estaban en medio de una supuesta guerra. Pero su video no presenta evidencia de genocidio. Lo que intenta hacer es sugerir que hubo genocidio en cada toma que presenta. En cambio, si dice que tuvo acceso a fuentes de información de muchos lados que le permitieron presentar su punto de vista.
Hoy los responsables de iniciar el enfrentamiento armado no aparecen. Sin embargo, la historia se le está cargando en la espalda sólo a dos individuos y, quienes financian hoy los juicios contra ellos son los mismos países que ayer dieron su dinero para comprar armas, matar gente y destruir infraestructura en nombre de los pobres. Recuerde que ayer no era prohibido ser marxista. La mayoría en la universidad lo era, si bien anónimamente. Lo que estaba prohibido era hacerle la guerra al Estado y en eso fue en lo que "invirtieron" los países "amigos."
Un grupo de guatemaltecos, animados por el eje Rusia-Cuba, invirtió su vida en hacerle la guerra al Estado y pensó que era una genial idea hacerlo, así que armados de piedras y palos, con un ejército irregular, se lanzó en contra de un ejército profesional que les pasó ”el tractor” por encima. Realmente, fue un suicidio colectivo al que sometieron a cientos de jóvenes y en el que además se secuestró a poblaciones enteras y se las puso al tiro del ejercito para ir a gritar luego a Europa: ¡Genocidio! ¡Genocidio!  Entre tanto, todos "aprendimos," socialmente, que la vida propia y la ajena no valen nada, una lección que hoy nos entrega sus amargos frutos.
Las víctimas que los países nórdicos crearon con su dinero y con su guerra ahora las endilgan, con su dinero, a los que defendían al Estado y a la población. Hoy, docenas de campesinos acarreados son parte del circo mediático en la torre de tribunales en contra del insigne guatemalteco Efraín Ríos-Montt. Es increíble el poder combinado de la prensa internacional, las oneges de países nórdicos y la nueva clase popular que se formó con el dinero de los Acuerdos de Paz. Eso no es justicia es un circo mediático bien aceitado con dinero extranjero. Es un linchamiento político y mera venganza. Es un emblema para continuar la guerra por otros medios.
QUE SEA GUATEMALA SIEMPRE TAN LIBRE COMO LO DECIDIERON SUS HIJOS QUE LUCHARON POR ELLA.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Diez preguntas a los lectores


Decida si el enunciado es falso o verdadero
       

1. El aire puro es escaso porque hay una alta demanda de aire puro.
V                    F

2. Las corbatas antiguas son escasas debido a que quedan muy pocas
V                    F

3. Porque los rayos del sol cubren toda la tierra y salen cada día su disfrute no tiene costo alguno
V                    F

4. El costo de ir a un partido de futbol es el precio del boleto y las bebidas
V                    F

5. Aun cuando el precio de la gasolina suba la gente promedio preferirá andar en auto que en autobus
      V                    F

6. Cuando usted compra, el intercambio depende del valor de su dinero
      V                    F

7. Lo que usted gana seguro se debe a la pérdida de alguien más
      V                    F

8. Una persona eficiente en hacer de todo, no tendrá necesidad de comprar cosas a nadie
      V                    F

9. Los monopolios pueden subir precios indefinidamente sin afectar sus ventas
      V                    F

10. Cuidar a mi clientela es un acto que se hace pensando que aumentará mis pérdidas
      V                    F

martes, 29 de enero de 2013

El costo político de la Paz en Guatemala


Los Acuerdos de Paz fueron el proyecto de la militarmente derrotada guerrilla guatemalteca con el apoyo de los gobiernos civiles. Internacionalmente se agotaban los fondos para ambos bandos y la venta de la paz era mejor producto que la venta de la guerra. Los presidentes civiles querían gobernar para el desarrollo y la guerra les parecía molesta por no estar entrenados para afrontarla. Políticamente, la firma de los acuerdos fue concebida por la parte intelectual de la guerrilla como el inicio de una nueva lucha. Conseguir dinero para fortalecer a las bases y la organización políticas para una nueva arremetida al poder cuando fuera viable en el futuro. El gobierno en cambio tenía un proyecto político de corto plazo que contemplaba nada mas terminar su gestión. El gobierno de Álvaro Arzú aun cuando hubiese querido ver más allá operó dentro de los cuatro años que tenía constitucionalmente.

Económicamente, el gobierno no se dio a la tarea de promover entre las poblaciones proyectos productivos. La política centralizadora de los sucesores de Arzú carecía de la visión que los tiempos requerían. El dinero que se esperaba de afuera tenía como destino a ONGs civiles que lo usarían para tareas distintas a las que los tiempos requerían y que los gobiernos no habían podido concebir. A la incompleta visión política de Arzú le siguió el desmantelamiento institucional de Portillo de la propuesta gubernamental de Arzú. Por otro lado, y en este contexto, Berger fue un paracaidista que no supo interpretar el momento ni darle la continuidad al proyecto de Arzú en salud y educación. 

Con estas limitaciones políticas, el dinero que llegó a las ONGs se uso por la izquierda para algo que la población y los políticos no previeron. La continuación de la lucha ideológica a través de la organización política comunitaria. La izquierda jamás dejo de combatir, solo se compró una tregua elegante para continuar la guerra por otros medios mientras el medio armado les estaba vedado. ¿Qué le hizo falta a la izquierda electoral tras la firma de la paz? Primero una organización política de base; segundo, una causa pre-bélica mas creíble para los guatemaltecos (la minería y las hidroeléctricas); tercero, el favor de los medios y de la población para recrear un ambiente de resistencia con capacidad de rearme. Finalmente, juntando estos elementos, se podría crear un verdadero movimiento popular que haga la revolución que fracasó el siglo pasado. Un boton de muestra de que la lucha sigue es el linchamiento político de los generales promovido desde el extranjero.

La fase uno ha sido concretada en el área rural en mas de un 80%; la fase dos esta iniciándose con la mejor excusa para inmovilizar al gobierno, un gobierno militar. Huehuetenango y Totonicapán son los detonantes. La coalición de un frente político  de izquierda con mejores posibilidades electorales como Manuel Baldizon, también está incluida. La asociación con viejos enemigos políticos del presidente fuera del país, digamos en Panamá, también es parte de la estrategia. El presidente ha recurrido a sus amigos que firmaron la paz con él ara usarlos como escudo humano. Desafortunadamente, como el ataque contra él no es personal sino legal y político el escudo humano no servirá de nada, mas que para reducir la fuerza institucional de la presidencia y limitarle en el uso de la coerción.

 Entre tanto, el efecto neto obtenido es que hoy hay más indígenas educados y entrenados políticamente por la Izquierda. Las comunidades han venido practicando por 15 años los procesos de socialización, organización comunitaria de base y el manejo mediático de la conflictividad. Asistimos ya a la movilización política pacifica, a la resistencia mediática, al uso poderoso del “indigenismo” para fines políticos de izquierda. Los líderes “oenegeros” viven confortablemente, lo cual les permite movilizarse con cierta elegancia de clase que les gana el respeto y favor de la base. El dinero y el poder están mezclados en esta aventura que es idealista e interesada a la vez, en donde opresor es también todo aquel que compromete al prójimo a asumir una lucha que no es del todo justa, del todo popular, ni es del todo solidaria.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Karl Marx: la zaga entre la idea y la materia


El Dr. Carlos Marx (1818-1883) representa el triunfo temporal de la materia sobre la idea, con la que ésta se halla en pugna desde los griegos. Sus intereses como filósofo, sociólogo, historiador, periodista y economista, salpican diferentes provincias del saber con sus tesis centrales. Por eso las ideas de Marx convertidas en “marxismo” tocan hoy la teoría económica, la teoría sociológica, el método de la filosofía y una comprensión de la acción política basadas en la transformación de la sociedad a partir del materialismo.  Realmente hoy no hay una teoría marxista sino multitud de aplicaciones de una idea, la preeminencia de la materia sobre la conciencia y el saber humanos.

La relación de amor y odio con G. W. Hegel y el Hegelianismo empieza temprano cuando Marx tiene apenas 18 años en 1836. Entonces empieza a gestarse el materialismo dialéctico la idea de que el orden económico tiene contradicciones internas que tras alcanzar su máxima eficiencia eventualmente lo destruyen. Filosóficamente, la superación de ello corresponde al hombre quien determina la historia por un acto de su conciencia (Moisés Hess) en complicidad inadvertida con la naturaleza cuyas fuerzas inherentes a la historia empujan al hombre, inevitablemente, hacia el materialismo dialéctico (Marx). Amor y odio hacia Hegel también sufrirán Bruno Bauer y el mismo L. Feurbach de quien Marx tomó su materialismo. De ahí la famosa propuesta de que era necesario poner a Hegel de cabeza, es decir darle la preeminencia no al Geist o las fuerzas historizadoras del Espíritu de Hegel sino a las de la materia.

Parte de su ruptura con Feurbach en las “Tesis sobre Feurbach” incluirá la crítica a la filosofía, expresada en la frase de que hasta ahora “los filósofos no han hecho sino interpretar el mundo cuando el punto es cambiarlo”, en contra del materialismo y el idealismo contemplativos que imponen una idea abstracta por encima de lo obvio la realidad material. De ahí que la transformación del mundo no se dará por un cambio en las ideas sino por la actividad física desde la materia por medio de la práctica. Esta indiferencia hacia las ideas curiosamente colisiona con la excesiva importancia que se da a la supraestructura (idea) sobre la infraestructura (materia). Hay que ahogar a “la idea” de la supraestructura con "otra idea", la de cambiar la propiedad de los medios de producción para transformar así "todas las ideas". Dicho de otra manera, ontológicamente la materia es todo, pero epistemológicamente el marxismo sucumbe a cada paso ante la idea. No hay sistema totalmente libre de aporías.

Marx estaba convencido que la producción de la revolución industrial conduciría a que los ricos fueran más ricos y menos en número y que los pobres fueran cada vez más pobres y mayores en número. La de pauperización de las masas sigue repitiéndose en muchas partes del mundo aun cuando en la Segunda Internacional Socialista, 1898, ambas ideas fueron suprimidas del ideario socialista. La revolución industrial de manera lenta había empezado a cerrar la brecha relativa entre ricos y pobres revertiendo ambas afirmaciones y creando un fenómeno nuevo desconocido por Marx, la clase media.

La genial síntesis de Marx entre la filosofía germana, la sociología francesa y la economía inglesa ocurre en un momento en el que los resultados de todas esas propuestas aun no habían llegado a su punto culminante. El neokantismo del siglo XIX y XX no había afirmado aun la importancia de la mente, el conocimiento, del ser y la existencia y de la razón como realidades complementarias a la materia. De modo que Marx reaccionó en su tiempo contra ideas que pronto fueron superadas. La sociología terminaría abocándose al individualismo metodológico y a la distinción entre ciencias del espíritu y ciencias naturales más que a las hipostatizaciones que dan a los conglomerados sociales (clases) características de personas (piensan, deciden y aman). M. Weber buscaría responder a ese materialismo miope con la idea de la razón (ej. la burocracia), los valores y los tipos ideales.

En economía el marginalismo (de C. Menger, S. Jevons y W. Walras) pondría entre corchetes todas las afirmaciones económicas del Marx economista, su teoría objetiva del valor y su idea de la explotación (Böhmbawerk) juntamente con algunas falacias del resto de economistas clásicos. Sin embargo el éxito de Marx se debe, en parte, a ser el pensador con el que culmina la historia de la Filosofía en el siglo XIX. Hoy, es responsabilidad de los filósofos corregir esa falsa impresión de que el último filósofo del siglo XIX dijo la última palabra en todo, noción de la que ni sus propios seguidores están advertidos.

Cuando Marx define libertad como “el reconocimiento de la necesidad” no está haciendo otra cosa que confirmar en su pensamiento el triunfo de la materia en la larga zaga que empezó con los presocráticos. Los neokantianos, Dilthey, Webber y Heidegger harían en el plano filosófico lo que economistas y sociólogos harían en sus respectivos planos: tratar de mantener la integración de ambos planos en tensión. Abolir la propiedad privada, partir la realidad en infra y supraestructura y decretar las leyes férreas de la historia, son elecciones de fe o creencias metafísicas (la idea, de nuevo) lo cual, precisamente, el sistema creyó haber superado. En un plano muy personal, para mí esa tensión se resolvió hace siglos en la propuesta que integra materia y espíritu en Jesús de Nazaret, persona teantrópica y palabra divino-humana.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Por qué escribe un teólogo sobre economía

En 1990 ingrese a la entonces Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas ESEADE de la Universidad Francisco Marroquín. La decisión era producto de una desilusión, la de haber interrumpido el proceso de estudios doctorales de teología en Europa. Consideré entonces que la segunda mejor opción era embarcarme en buscar respuesta al problema de la pobreza que la teología de la liberación había planteado a los teólogos, quienes a mi juicio, no tenían, ni tienen, la más remota idea de cómo resolver tal asunto aparte del marxismo.

Pronto me encontré en un mundo universitario nuevo, rehabilitador, académicamente. Yo había descontado desde mis épocas de seminarista las hipótesis marxistas, aun hoy apreciadas por mis ex colegas teólogos protestantes, gracias a la lectura de Karl Raymond Popper sobre “La lógica de la investigación científica”. Muchos colegas leían entonces solo obras teológicas y Popper no era teólogo por tanto estaba fuera de su territorio. Mis clases de “Realidad Nacional I y II” en la USAC no habían atravesado mi dermis porque cuando las tomé como prerrequisito para estudiar mas teología ya Popper me había equipado con mejores preguntas y respuestas. Todo esto sucedió a finales de los años 70s o sea unos 10 años antes de estudiar en el ESEADE.

Estudiar mercadeo, economía, administración, contabilidad y matemáticas fueron experiencias entre traumáticas y desafiantes. Yo me había especializado en teología sistemática y no en asuntos prácticos como la teología pastoral; y había pasado por cursos de griego y hebreo, satisfactoriamente, sin dedicarme a esos temas de tiempo completo. Dicho en términos de mis nuevos estudios, salvando las distancias, no me había dedicado al mercadeo (la pastoral) ni a regresiones matemáticas o trabajo estadístico (los idiomas), me había quedado en el mundo de las ideas, de la teología histórica, sistemática y contemporánea, que era el equivalente a la economía que ahora aprendía.

Por eso hoy me siento cómodo escribiendo sobre historia económica, yo era historiador; me siento satisfecho escribiendo sobre la retórica de la economía, yo era apologista; me siento bien escribiendo sobre sistemas comparados en economía, yo era teólogo sistemático. Pero además me siento muy bien escribiendo sobre economía por creer que teológicamente no estoy traicionando valor o verdad alguna de la teología. En la Biblia y en la teología se subraya la libertad del hombre; cosa lamentable es que los teólogos hablen de libertad en nombre del Estado nacional y no en el sentido Luterano frente al Estado como la Reforma lo entendió. El Estado es una idolatría en la Biblia y muchos teólogos y biblistas ni enterados porque disfrazan al Estado bajo la abstracción de “América Latina”.

También se da por sentado en la historia bíblica la existencia de mercados; del intercambio entre grupos humanos; se habla de hombres que a base de la ética de medios crearon riqueza; se alaba el trabajo y no se condena la existencia de la moneda. Jesús explicó la piedad con criterios que en economía se entenderían como la búsqueda del mayor bien al mayor numero (¡utilitarismo!), cuando alaba el siervo infiel y exhorta a prever la recepción en las moradas eternas; también al hablar de ser pescadores de hombres, una profesión empresarial como modelo de la evangelización; cuando enseña la parábola de los trabajadores de la viña o invita a hacerse tesoros en el cielo; así mismo al hablar sobre buscar las cosas perdidas (la oveja, la moneda y el hijo); y al enseñar a elegir la mejor parte (Marta y Maria) sin negar que hay otras, e instruir a buscar primeramente el reino sin negar las urgencias de la sobrevivencia cotidiana.
  
Entre las hipótesis económicas importantes en las escrituras yo he propuesto: 1. Que no se enseña una sola forma de relación económica entre el Estado, el mercado y la persona; 2. Que el modelo de José en Egipto es mas un acto de prudencia administrativa que de justicia distributiva; 3. Que el jubileo es mas un mercado de tierras en donde se renta y se devuelve la tierra bajo compra-venta que un modelo de redistribución de la riqueza; 4. Que la práctica de la comunidad de Jerusalén de entregar los bienes no debe de separarse de la orden de misionar que viene del capitulo 1 y a la que son empujados los cristianos jerosolimitanos en el capitulo 8. Fallar en unir ambas órdenes (dar-misionar) bajo la dirección del Espíritu Santo es la causa de la pobreza en esa comunidad. Sobre todas estas cosas he escrito en este blog. Al hacerlo creo seguir practicando mi ideal cristiano original de poner al servicio de Dios todo lo que estudio, leo y aprendo.

Y de la idea original sobre la teología de la liberación ¿qué ha quedado? Bueno esa es la principal razón por la que sigo interesado en la economía. Resolver el problema de la pobreza en el continente no pasa por culpar a países extranjeros, a transnacionales y a burocracias que patrocinan el desarrollo en el continente. Nuestra pobreza ni es su culpa ni es tarea suya resolverla. La pobreza es resultado de un ecosistema institucional que dificulta la creación de empleo, cobija la corrupción del sistema de justicia (similar a la denuncia de los profetas de Israel) y causa idolatrías y desigualdad de todos los hombres ante la ley. Corregir esos vicios libre de presiones ideológicas y de intereses personales es mi principal tarea al seguir escribiendo sobre economía. Sobre esto no espero ni felicitaciones ni reconocimientos, solo ser leído con sinceridad y apertura de mente. 
Ver tambien: http://labibliayelmundomoderno.blogspot.com/2012/11/por-que-escribo-sobre-teologia-todavia.html  

jueves, 1 de noviembre de 2012

Bentham, Samuelson and Becker


What do they have in common? A fascination with homo economicus, this unfriendly character who has been described as an “unattractive, inhuman and sociopathic fellow”, whose marching strength heads the parade of economics towards rationality, wealth and prosperity, at relentless pace. What could be more promising than a man like that?  Silence follows the question and there is no answer to it anywhere near.
    
Jeremy Bentham (1748-1832), himself a kind of victim of Dr. Frankenstein, is the creator of homo economicus. Bentham donated his body for a public autopsy to the faculty of Medicine of the University of London, a School created by Bentham and supported with his state. To this day at important meetings of the School Bentham’s body is ushered into the hall with the announcement: “Mr. Jeremy Bentham is present at the procedures without vote.” We could bear in mind Bentham by saying that, according to some economists, his creature homo economicus is present today in all procedures of life, without ever being able to change his stiff condition.
 
No one likes to represent his whole life as a homo economicus, except for a while. Most people recognize that not all of their decisions are rational nor are they only profit-seeking. Bentham was enamored of economics but forgot that behind it there are imperfect fallible human beings. One can do lots of theory and models without men but one cannot do real economics without human beings.

And that is where Paul Samuelson (1915-2009) comes in. He took homo economicus and turned him into mathematical models. By that we understand what Peter Boettke calls the inferiority complex of economists to natural sciences. Keynes was responsible of this as seen in the name of his work “General Theory”, a la Einstein. Samuelson contributed by applying the mathematics of thermodynamics to economics. In 1947, based in the principle of Chartelier, he established “the method of comparative statics for economics”. In response to that many have said that “physical economics” explains things that have no application or use in reality since their theoretical origins suggest that things happen by themselves without connection to human actions and decisions.

And that last sentence helps us to bring in Gary Becker (1930- ), who is credited by doing the most interesting things in economics in the last quarter of a 20th century that is, applying economics to every thing. The question is what kind of economics. You guessed it the homo economicus version of the discipline. We marry to maximize utilities or for exchanging purposes, have kids for the same reasons, and believe in God to increase our chances in eternity. It is in this context that love, justice and faith are proposed by D. McCloskey as also part of this humane science called economics. She puts it in one odd-sounding but promising word, which has far greater depth than homo economicus, “humanomics”.