viernes, 18 de septiembre de 2015

Una vida para escribir

Nació en el departamento de Rocha, entonces un pueblecito de unos seis mil habitantes, el cuentista uruguayo Constancio C. Vigil, un 4 de septiembre de 1876 (este mes hace 139 años) y murió un 24 de septiembre de 1954 (este mes hace 61 años), a la edad de 78 años. De muy joven se trasladó a Montevideo en donde ejerció la carrera de periodista hasta el cierre del periódico en donde trabajaba. Un ilustre desempleado que migraría y haría su carrera en otro país. Aun en Uruguay inicio como la figura más destacada de la literatura infantil hispanoamericana con obras como Cartas a la gente menuda, Botón Tolón, El pirincho enfermo, Los escarabajos y la moneda de oro, y Tragapatos.

Se trasladó a Buenos Aires a la edad de 27 años y recién llegado fundó las revistas Alborada y Pulgarcito y Geminal. Más tarde fundó la revista Mundo argentino y a partir de 1918 inició el largo proceso de crear y ver crecer la Editorial Atlántida. En total, creó una docena de revistas y escribió 50 libros de cuentos dando ademas empleo a muchísimos argentinos.
Yo deseo resaltar de la vida del ilustre cuentista y escritor uruguayo, primero, que Constancio fue realmente un empresario, pero uno muy singular, un empresario de las ideas. Toma una inteligencia y disciplina especial escribir, pero es muy importante que además de escribir se ocupe de crear las avenidas y canales de distribución para aquello que se escribe. Eso, por experiencia, se que no es fácil. Segundo, que el talento ya despierto de Constancio en Montevideo obtuvo su mayor proyección cuando la migración a Buenos Aires le abrió toda clase de oportunidades.
En Guatemala hay mucho talento dormido de jóvenes y viejos esperando todavía despertar. Esa es la razón por la que seguimos insistiendo que es necesario crear una cultura en donde hay empleo porque enriquece a todos, cosa que los políticos no terminan de entender. Una cosa tan simple como crear empleo es más importante para todo ser humano que las aspiraciones del político que quiere pasar a la historia solo por haber llegado al poder.
El filósofo moralista que estaba consciente de la necesidad de plantar valores en los chicos escribió incluso una obra que tituló Las enseñanzas de Jesús con una prosa realista más que sistemática. Wikipedia registra tres datos importantes de Constancio 1. Que tres mil escuelas, aulas y bibliotecas llevan el nombre Constancio C. Vigil, 2. Que el Papa Pío XII le otorgó la Cruz Lateranense de oro, y 3. Fue propuesto como Premio Nobel de la Paz.
Mi interés en Constancio se inició, sin saberlo, cuando fui inscrito, a los 6 años de edad, en la primaria Constancio C. Vigil, un colegio privado de Antigua Guatemala, la capital de la educación en Centroamérica en aquellos años. Por otro lado, con las vueltas de la vida mi interés en la academia me hizo un empresario de las ideas, todas las ideas. A la teología y a la economía es a las que he dedicado más esfuerzo. Finalmente, otro dato no menos importante es mi esposa uruguaya por quien ha vuelto a mi memoria la reforma educativa de Uruguay, de 1877, un año después del nacimiento de Constancio, a la cual siguió, más o menos cada 25 años, una reforma educativa. Una vida para escribir es también una vida para servir a los demás pero sin lectoescritura, las ideas tienen muy poco valor para los demás. Y me atrevo a decir que sin empresarios, las ideas tampoco tienen mucho valor para los demás.

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