viernes, 7 de octubre de 2011

La Reforma el poder judicial, con negocio a la cola

La propuesta de reforma a la Constitución, que se enfoca en la reforma del poder judicial, empezó como una reunión entre universidades. Las universidades fueron convocadas para hablar de un tema legítimo, qué puede hacerse para mejorar la carrera judicial en Guatemala. Esa discusión tomó muchos vericuetos, pero cayó también en profundas confusiones. Las universidades se fueron desgranando y al final quedaron a cargo USAC, URL y ASIES.

De alguna manera se estimaba que la razón por la que los jueces y magistrados no tienen el mejor desempeño es por falta de información. ¿Qué hacen las universidades?  Enseñar.  ¿Cuál es entonces su solución para el problema del desempeño de los jueces y magistrados? Cursos e información. La falacia es que si los jueces tienen la información correcta (provista por esas universidades) su desempeño mejorará. Pero, está claro para cualquier observador del sistema público que las cosas no funcionan en ese ámbito porque a los profesionales a cargo les falte información. Les faltan muchas cosas, pero la información no es la principal carencia.

Para poder dar a los profesionales la brillante información que no le pudieron dar a sus estudiantes en las aulas, pero que ahora de jueces podrán darles, se necesita que estas entidades estén a cargo de la carrera de formación y educación continua de los cientos de jueces y magistrados del Poder Judicial. Nadie debe pensar que eso lo harán las universidades de gratis, usando recursos de su propia bolsa. La reforma crea un Consejo Administrativo que recibe el dinero asignado al Poder Judicial y de ahí se hará las contrataciones respectivas. Para poder conseguir el dinero es indispensable que representates de esas universidades esten a cargo del Consejo. La millonaria contratación de las universidades y entidades en cuestión es el fin de la Reforma, las buenas intenciones, sin duda, son reformar la justicia en el país. En vena de análisis económico del derecho, lo que tenemos son incentivos monetarios para promover una reforma al Poder Judicial.

Esta es la parte mas cruda, dura y nuclear de la propuesta, estas entidades que administran y reciben el pago por sus valiosos servicios tienen un gran negocio entre manos. Claro, hay otras universidades que hacen lo mismo con otros servidores públicos. A unos los forman de maestros, a otros los dotan para ser administradores, dependencias como el Congreso han hecho acuerdos para preparar a su personal administrativo. La pregunta es ¿por qué se necesita hacer este tipo de arreglos improvisados?  Por la falta de una verdadera carrera de servicio público en donde las plazas no son botín político que se reparte cada cuatro años, en tanto se ganan por oposición. Esto incluye a los jueces y magistrados. Si los sindicatos tuvieran un poco de seriedad hace tiempo que estarían subidos en este tema.

La carrera de los juzgadores requiere que se nombre de entrada a los mejores. No que sea juez el profesional mas popular y mejor relacionado, sino el que puede aportar experiencia, conocimientos y competencia. El borrón y cuenta nueva requiere que se establezcan los criterios para evaluar a los juzgadores y que se provean los incentivos correctos para la carrera. La verdadera independencia, la inamovilidad y la permanencia en el cargo son criterios que se acompañan a las pruebas a su competencia profesional.

La reconocida honorabilidad no es todo. Estudios de postgrado, su capacidad como litigante, pasar con alta ponderación los requisitos establecidos, cursos sobre materias criminológicas específicas, en fin, lo que indica verdadera capacidad. ¿Por dónde empezar? Por entender el problema. A los jueces no les falta información o cursos y al sistema no le falta un super Consejo Administrativo. Falta ganarse los puestos por concurso y por un sistema de evaluación verdaderamente independiente y con los incentivos administrativos correctos. No más negocios que benefician a entidades que tampoco los obtuvieron por concurso, hacer esto nos llevará a comprobar diez años mas tarde que esa no era la solución, mientras el costo de probar se mide en vidas humanas. 

lunes, 12 de septiembre de 2011

Razones y sin sabores de las elecciones en Guatemala 2011

Ganó Guatemala, con una participación de jóvenes y de todos los sectores del país, del 69% del padrón electoral de 7.3 millones, de los cuales, a primeras horas de la mañana, se ha computado aproximadamente el 94%.  Esa es la mejor noticia de las elecciones de septiembre, lo demás cae de su peso según nuestro punto de vista.

El triunfo del General Otto Perez Molina 39%, además de una campaña bien llevada, obedece a la desastrosa ejecución del gobierno Uneista en temas de seguridad. El Presidente no oyó al pueblo al iniciar su gobierno y tampoco escucha ahora cuando dice que “el principal desafío para el próximo gobierno será continuar con los programas sociales”. Eso era exactamente lo que el pueblo no quería, el pueblo quería seguridad y no se le cumplió. 

El segundo lugar para el candidato del partido Líder 23%, es un subproducto de la  ausencia de la ex primera dama en los comicios. Sandra Torres hubiera terminado con similar porcentaje al de Baldizón, y éste estaría empatando con Suger muy por debajo de su lugar actual. Esto tiene importantes implicaciones, significa que la mentalidad asistencialista que retomó Líder no está del todo eliminada entre los guatemaltecos. ¿Fue esa mentalidad creada, nutrida y elevada por la UNE? No lo sabemos, solo podemos decir que “en donde hay piñata habrá niños” y esa forma de pensar es muy preocupante, no solo por el presente, no solo por la segunda vuelta, sino principalmente por el futuro del país.

En cuanto Eduardo Suger, Mario Estrada y Harold Caballeros, hay grandes distancias entre estos personajes.  Dos de los candidatos probaron con el poder de la razón y el tercero con la vena populista. Hay que confesar, con vergüenza nacional, que el populismo le dio superioridad a Estrada sobre Harold. Cierto es que Caballeros tuvo tropiezos pero, en otros contextos, al enterarse la gente pensante que el si podía participar, habría un corrimiento natural hacia su candidatura.  No lo hubo, porque no tenía la cancioncita, la promesa barata, el video chusco para influir sobre las masas.  La escuela de esto es, o cambiamos el sistema o seguimos a merced de los que, decía Cabral, tienen el poder de votar y elegir al presidente… Ud. sabe quienes son. http://eticaderechoylibertad.blogspot.com/2011/09/el-sentido-comun-en-las-elecciones.html

En cuanto a la Alcaldía capitalina, hay esperanzas. La gente logro separar la millonaria inversión, de la notable capacidad del segundo lugar, Roberto Gonzalez, 29.4%. Arzú, 37% triunfó, no tanto por convencer profesionalmente, cuanto por la campaña prodigiosa de malabares y artificios tecnológicos. Esa forma de empaquetar vende, especialmente entre los electores jóvenes. ¿Afectó a González Díaz Duran la campaña negra en su contra? Posiblemente se deba a que la gente que le hizo caso a la campaña, no la comparó con la administración misma de Arzú. Mientras tanto, éste sigue en la Alcaldía con notable mayor dificultad, porque la gente no solo quiere obra, también transparencia y un rumbo nuevo.

Finalmente, Otto Pérez Leal hijo ganó la alcaldía de Mixco al partido Victoria. Este triunfo prueba que nadie es dueño del poder. Tengo varias impresiones de vecinos de esa población, la más importante es que se hicieron trabajos municipales en muchas partes, por los que se cobraba a los vecinos. No era raro que se exigiera, Q5,000.00, Q10,000, o más por casa, la municipalidad hacia la obra, pero ningún hogar guatemalteco estaba preparado para pagar esa cantidad por servicios públicos. El pueblo se los cobró. 

lunes, 5 de septiembre de 2011

El sentido común en las elecciones


Lo que preocupa a los electores hoy
Los últimos días de la “fiesta cívica” se parecen mucho al sentimiento de los padres de la novia antes de la boda. Menos ilusión, mas costos, mas tedio, aburridos de las tensiones y de lo monotemático de las campañas. En estos momentos, en que ansiosamente esperamos emitir el voto, los espectadores de la campaña hemos llegado al paroxismo y  desesperación; pedimos que esto se resuelva de una buena vez. Obviamente, solo estoy pensando en voz alta, pero sospecho que a nombre de millones de electores.
Hay varios problemas que se deben poner en blanco y negro.Primero, los guatemaltecos necesitamos la información acerca de los candidatos que las campañas nos ofrecen. Lamentablemente, en una sociedad más de imágenes que de reflexión, los candidatos recurren a la repetición e inundación de espacios públicos para ganar por asfixia más que por convencimiento. Esta práctica no es educación cívica.
Segundo, los costos de “informar” a la población son altísimos. En una tierra en donde los pobres salen, en grandes números, de detrás de cada árbol, llora sangre que tanto dinero se vaya en informar de caras almidonadas, sonrisas con foto shop, y cirugías plásticas han dejado a algunos casi con la imposibilidad de cerrar los ojos. Este dinero debe emplearse de otra forma.
Tercero, la indiferencia política es apabullante. A pocas semanas de las elecciones hay más de un 35% de indecisos, lo cual significa que los esquemas de “información” no están haciendo mayor diferencia en la mente de los electores. Es importante acudir a nuevas maneras de información y educación cívica.
Cuarto, los programas sociales de la presidencia han desnudado algo hasta ahora solo simulado. Evidencian que los incentivos son importantes para la población. ¿Prostituyeron el sistema político con espejitos? Muchos puristas dirían que sí, pero hay que pensar más detenidamente antes de dar una respuesta final. Todos los candidatos ofrecen incentivos de mejora, mayor ingreso, empleo y seguridad etc. a cambio del voto. Están prácticamente comprando el voto. Esto es más o menos a lo que equivalen los Q300.00 que algunos recibían de los programas de gobierno. La perversión electorera de esto es que solo un partido tenga derecho a dar ese dinero, a cambio de hacer promesas, y el resto de partidos no pueda hacerlo.
La manera de aumentar la participación y educación cívicas
Por estas razones yo propongo algo realmente diferente. ¿Qué sucedería si todo el dinero de las campañas se cuantifica y se convierte en un fideicomiso, que todos los partidos depositan antes de las elecciones? Este dinero se pagará alícuotamente entre todos los electores, independientemente de por quien hayan votado. No se paga el voto favorable al partido ganador porque entonces se perdería la secretividad del voto. En otras palabras, la nomina de pago son todos los empadronados que votaron, independientemente de su preferencia electoral. El partido ganador pagará a los electores el 100% de lo depositado y el resto de partidos paga el 20% por participar. El sistema de cobro es sencillo, se comprobará con el sello de la cédula que la persona, en efecto, voto en las elecciones del 2011. Las implicaciones de esto hay que desarrollarlas.
Primero, todos los partidos compiten en igualdad de condiciones, pues cualquiera de ellos que participe tendrá que pagar a los electores por su voto. Segundo, todos los votos por las diferentes preferencias electorales cuentan para elegir a un ganador.Tercero, la estructura del pago es del 100% por participar en las elecciones y los votos de presidente, alcalde o diputado respectivamente, no se valoran de manera diferente. Cuarto, el fideicomiso es una mezcla de la información auditada de campañas pasadas, cuya cantidad se distribuye entre todos los guatemaltecos empadronados que votan, y eso fija la cuota a pagar por participar en la fiesta cívica. Quinto, el voto es secreto, lo único que comprueba el sello en la cedula de vecindad, y exclusivamente para fines de cobro,  es que votó, no por quien votó.
Los beneficios de este sistema son los siguientes. Primero, hay un incentivo directo que va a un guatemalteco concreto. No más candidatos que se quedan con dineros de campaña, ni más ventas de curules ni violaciones a la ley de partidos políticos poniendo más dinero que el estipulado. Si el ímpetu de poner más dinero es muy grande de parte de los benefactores, entonces recomendamos que se le añada a la cantidad base, la inflación del cuatrienio anterior. En este caso a muy pocos les preocupa que los costos suban por este medio. Lo que si se logra es transparentar los fondos puestos en la campaña.
Segundo, esta forma de incentivo monetario al voto desarrollaría mayor sensibilidad política que la indiferencia que hoy sufre el país. Si más gente se interesa en las elecciones, facilita también interesarlos en otros temas de carácter cívico y político. Esto mejora la calidad ciudadana de los guatemaltecos. Tercero, los candidatos no deben ocuparse de hacer campaña por todo el país. Realmente, sus metas no cambian mucho pero el trabajo que se les demanda si se aligera grandemente. Dinero y votos siguen siendo su principal objetivo, pero ahora en vez de regar el dinero en todo el país lo recogen en todo el país.
Cuarto, como los costos de informarse no los pagará el elector, proponemos la creación de un canal de televisión y de una radio que sean parte del Tribunal Supremo Electoral. En dichos medios se pasará también la publicidad del gobierno de turno y de hecho, los medios se sostendrán, precisamente, de ese presupuesto millonario que hoy se presta a tanto ilícito y corruptela. El gobierno, los partidos políticos y el TSE, tienen derecho al 33% del tiempo de aire. Su tarea es la educación cívica y democrática y el fortalecimiento del republicanismo. Todos los partidos, legalmente inscritos, tendrían derecho a una franja diaria y a pasar comerciales políticos, sorteando las horas pico o tomando turnos.
Un punto más es que las radios y televisoras privadas que deseen pasar propaganda política pueden hacerlo pero el partido que los contrate pierde su espacio en la radio y televisión destinadas para ese propósito. Lo mismo sucederá con los partidos políticos que contratan vallas, postes, u otros espacios públicos. Por la inversión hecha en medios ajenos al proceso electoral, debe ponerse en el fideicomiso,  exactamente la misma cantidad que se gastó. Los medios privados solo pueden pasar, sin afectar a los partidos, los debates presidenciales, de alcaldes o de equipos legislativos. Finalmente, las redes sociales, el voluntariado local y organizaciones comunitarias, tendrán que suplementar e informar, haciendo lo que ahora el dinero compra de otras maneras. Esto nos llevaría a tiempos de campaña sin anuncios en radio y televisión comercial, sin ensuciar la ciudad y sin partidos que cuentan con más propaganda que otros.
Quinto, hasta aquí, dado que el costo de participar, la oportunidad de anunciarse y el beneficio a los electores es el mismo para todos los partidos, el criterio diferenciador sería la comunicación y el debate de sus programas de gobierno en los medios dispuestos para ese fin. Los electores son igualmente indiferentes a todos los partidos pero el debate, el ejercicio comunicacional, el voluntariado y las redes sociales harían realmente la diferencia, despertando mayor sensibilidad a la participación política.
Sexto, no hay segunda vuelta. La mayoría simple nos permite tener un presidente o adoptamos el sistema de elección por preferencias en el caso de la presidencia.
Esta propuesta no es perfecta ni está completa, pero seguro resultará atractiva a más de algún guatemalteco con sentido común. Ahora permítame escuchar su opinión para mejorar esta debatible postura que pretende ser antídoto a la confusión, la indiferencia, el despilfarro y la irracionalidad mediática que me han inspirado las campañas políticas.

martes, 16 de agosto de 2011

Responsables de la quiebra: ¿liberalismo? Nada que ver

John Mynard Keynes, fue un economista inglés (1883-1946), cuyas ideas dominan aun hoy las ciencias económicas y las prácticas que de ellas emergen en los gobiernos de todo el mundo. Se enseñan en casi todas las universidades del orbe. Si a alguien se le puede dar el crédito o demerito de lo que sucede en las economías del mundo es a este autor. He aquí algunas de sus ideas económicas.  
Flujo circular del dinero. Creía Keynes que el “sístole y diástole” de la economía es el gasto. Si todos gastan, el dinero pasa de manos de quien lo gasta a otro que lo gana, y este a su vez, al gastarlo, convierte el dinero en la ganancia de otro. Cuando este círculo se detiene por el ahorro, la desconfianza o el conservadurismo, entonces el corazón de la economía se detiene. 
El Estado bombea dinero. Cuando el flujo se detiene, el Estado debe aumentar la masa monetaria, o salir a comprar bienes y servicios, contratar empleados o poner dinero en manos del público para que este lo gaste. Esta idea no fue bien recibida por los atemorizados sobrevivientes de la Gran Depresión, por eso se le da crédito a la masiva inversión en defensa, hecha por Franklin D. Roosevelt, para la reactivación de la Economía tras la Gran Depresión, supuestamente, gracias a las ideas de Keynes. Claro, se trataba de manejar, no cientos de miles de variables que tiene una sociedad en paz, sino una sola variable la de la economía de guerra.
La razón práctica para la redistribución de la riqueza. Keynes creía que el ahorro, el poco gasto o la reducción del consumo “desaceleran” la economía. Por eso es necesario encontrar mecanismos para colocar dinero en manos del público, especialmente de los más pobres. Los pobres no ahorran entonces al gastarlo pondrán en “movimiento” el sístole y diástole económico.
La macro estimula la micro. Los ingresos son una función del gasto, por tanto las tendencias macroeconómicas que reducen ingresos pueden influir desproporcionadamente sobre la microeconomía. Por ejemplo, cuando se recorta el gasto del Estado, cuando no crece el presupuesto del Estado, cuando no se incrementa el consumo, la macro desestimula la micro. De modo que las políticas monetarias, cambiarias y crediticias deben incentivar el gasto, el consumo y la demanda.
El multiplicador del gasto.   El efecto de lo dicho hasta aquí es que el incremento total en ingresos y gasto constituirá un “múltiplo alto” del gasto original del gobierno. De modo que esta demanda puesta en marcha por el gobierno hará que el gasto realmente “multiplique” la actividad económica.
La importancia de la demanda agregada. Todo esto sugiere que es importante no desincentivar la demanda. Si la demanda agregada (la demanda total de bienes) se desincentiva, habrá sobrante de bienes y servicios; también habrá desempleo; habrá variaciones en los precios de los bienes de consumo y la solución a esto será dirigir el gasto del gobierno a sectores específicos, para que la demanda nunca caiga. A este estímulo Keynes le llama “demand-side economics”.
La respuesta lenta de los precios. En el libre mercado los precios no se mueven con agilidad, entonces o se acortará la oferta o se ausentará la demanda. Precios “estancados” desincentivan la demanda. Eso crea un ambiente inflexible en donde los negocios y los consumidores necesitan un empujón del gobierno, por ejemplo, comprando el exceso de bienes ofertados. Para ello se propuso la “velocidad de movilidad del dinero”. Los ricos lo gastan menos, la clase media un poco más y los pobres con mucha más velocidad.
Es posible el pleno empleo. “La teoría general del empleo, el interés y el dinero”, de Keynes, prometía el pleno empleo si se seguían los pasos señalados hasta ahora. No existe el empleo del 100% pero se alcanza el ideal cuando el desempleo constituye el 5% o menos. Entonces se habrá alcanzado “un equilibrio” en donde las empresas pueden maximizar su producción y los consumidores tienen el poder adquisitivo. Por ello, la inflación es un buen índice del “crecimiento estable” de la economía.
La recesión es combatida desde el escritorio. La idea de esto es que si todo se reduce a los estímulos producidos por medio de incentivar la demanda, el genio de la economía consiste en sacar por medios proactivos a la economía de la recesión, estimular el crecimiento y prevenir la inflación, un conjunto de medidas supuestamente coherentes unas con otras. Todas ellas manejadas a base de políticas económicas desde el Banco Central, como se hace en todo el mundo.
La “teoría general” lo arregla todo. La idea es que si a una obra se le llama “teoría general”, como la de Einstein, será lo suficientemente abarcadora para explicar cosas inexplicables.

CRITICA: 1. El dinero no es neutral y al aumentarlo aumentan todos los precios relativamente, castigando a los más pobres. 2. El costo de oportunidad no se considera, es unilateral, solo se asume el costo de no gastar. 3. Si el gasto es en verdad “multiplicador” solo necesitaría una inyección para activar la economía y no las permanentes intervenciones; 4. El incentivo a la demanda agregada es una idea filosófica, bien vista en papel, pero que nunca ha funcionado excepto para producir inflación; 5. La respuesta “lenta” de los precios en los “mercados libres” es otro concepto teórico discutible. ¿Lenta según quién y según qué? ¿A qué le llama “mercados libres”? 6. La “física económica” (Einstein) con conceptos como “desaceleración”, “precios lentos”, “movilidad del dinero”, “sobrecalentamientos” etc., no son más que prestamos conceptuales, de teorías que han producido muy malos resultados. 7. Esta escuela es posterior a la revolución industrial que en vez del intervencionismo cedió a los órdenes espontáneos el crear riqueza y empleo sin precedentes. 8. Los desastrosos instrumentos invocados como deuda soberana, bonos, reducciones de tasa de interés, endeudamiento (adictivo) etc., tienen, ahora mismo, a las más prósperas economías del planeta al borde del colapso 9. Las recesiones no son malas, son la oportunidad para dejar de hacer lo que hicimos mal y eso incluye asumir las pérdidas. 10. Sus intervenciones producen quiebras y generan obligaciones que limitan la libertad y producen irresponsabilidad.

Mientras la economía liberal es virtualmente poco conocida y no ha sido realmente puesta a prueba en su conjunto, el keynesianismo se ha implementado, al detalle, desde gobiernos y bancos centrales, con un ejército de técnicos nacionales, y “especialistas de organismos internacionales”, ocupados en llevarlo adelante, en todo el mundo, con gran disciplina, de modo que no se le puede dar el beneficio de la duda porque su fracaso ha sido demasiado obvio. ¿Malas Intenciones? No, pero también existen los malos resultados de las buenas intenciones. Eso es el Keynesianismo.

martes, 9 de agosto de 2011

Los principios económicos y el desarrollo


     La escasez. Los seres humanos experimentamos la realidad de la escases. Los empleos, el dinero y los recursos son escasos, eso ocurre mientras estamos sentados sobre riqueza. Por ello debemos asegurar que se permite el aprovechamiento de los recursos naturales, para generar empleo, salarios y los recursos que como sociedades en desarrollo necesitamos.
   Escoger y priorizar. La elección entre un ambiente impoluto y el desarrollo humano es un plebiscito que llevan a cabo diariamente todas las sociedades que aspiran al desarrollo. Escoger y priorizar que queremos es inevitable y debe ser tarea de cada persona asegurar que entiende los beneficios y la mejor manera de palear posibles riesgos involucrados.
     El costo de oportunidad. El costo de oportunidad de no usar nuestros recursos es real. El costo para esta generación de tener  verdes parajes, supuestas aguas limpias y una geografía con imágenes intactas, se pagará con el subdesarrollo, la  pobreza, la falta de oportunidades, el desempleo y desaprovechamiento de los recursos.
      Los ajustes al margen. Los ajustes que las personas harán al desarrollo no serán radicales. Los harán en tanto prefieran unos nuevos beneficios sobre otros tradicionales. El empleo, se aumentará escogiendo cómo y cuándo abrir las puertas a nuevas tecnologías, incrementando a su ritmo y a su tiempo, al margen de lo conseguido, qué adelantos se escogen primero para la comunidad.
     Los incentivos importan. Los incentivos del uso de recursos tienen que ser claros y tributar su parte primordial a la comunidad que los aporta. Por eso es tan importante que todos los pobladores exijan que el gobierno promueva la propiedad privada del subsuelo, para que los beneficios sean privados y concretos en vez de dispersos e invisibles.
     El intercambio es mutuamente beneficioso. Como las comunidades no son autosuficientes por eso permitimos que empresas que tienen el conocimiento, el capital y la capacidad instalada contribuyan en el aprovechamiento de los recursos. Con los incentivos correctos, ambas partes se favorecerán del intercambio.
   La asignación de los recursos por medio del sistema de precios. La asignación de los recursos locales en el mercado internacional, es una información de dos vías en la cual el mercado y los precios operan dando a los oferentes de materia prima, a los usuarios y a los compradores del producto el conocimiento que necesitan para coordinar entre si el intercambio.
    El papel del gobierno. El gobierno debe asegurar los contratos, el cumplimiento de las leyes ambientales, el pago de regalías y proteger los derechos de las partes involucradas en la transacción. También debe defender a los trabajadores, a la empresa y a las poblaciones de intervenciones y medidas de hecho cuyo carácter es político para el control poblacional y no el desarrollo de los habitantes.
      El estándar de vida depende de la productividad. Los pueblos que se esfuerzan por producir más viven mejor. Producir más implica permitir la inversión en capital, en maquinaria y en tecnología. Por eso la gente de las ciudades capitales gana más y  vive mejor que la gente de las poblaciones rurales.
      La libertad económica de producir, de precios y de tener ganancias. La libertad económica significa más productividad responsable. En donde la gente tiene libertad de usar sus capacidades, su esfuerzo, podrá crear bienes y servicios o ideas que una vez en el mercado, los consumidores se aprovecharan de ellas y eso sacará del atraso y subdesarrollo a nuestros pueblos. 

sábado, 6 de agosto de 2011

Los principios económicos --otra aplicación--

A.      Todo es escaso, menos la tinta para imprimir dinero
B.   Escoger y priorizar, innecesario pues de esa imprenta obtenemos fabricas, tecnología y empleo
C.    El costo de oportunidad, el sacrificio de no tener una cosa por obtener otra no existe; todo podemos obtenerlo.
D.  Las decisiones al margen, realmente la cantidad de insumos y los costos de producción determinan el valor de las cosas por eso es tan importante separar la macro de la microeconomía
E.   Los incentivos importan, no tanto las instituciones; mas las políticas públicas, pero realmente son mas importantes las buenas intenciones
F.       El intercambio es siempre mutuamente beneficioso, bueno, excepto en el mercado.
G.     La asignación de los recursos por medio del sistema de precios. Si tiene duda consulte los índices de precios aprobados por el ministerio de economía.
H.     El papel del gobierno, asegurar que el mercado este “bien organizado”.
I.   El estándar de vida depende de la productividad, excepto cuando el gobierno tiene jugosos programas sociales (producto de la imprenta, vea A)
J.  La libertad de producir, de precios y para tener ganancias, eso en caso de la competencia, en mi caso prefiero proteja mis productos frente a la competencia.

Si las explicaciones para estos puntos no te suenan bien, me alegra, hay esperanzas para ti.

lunes, 11 de julio de 2011

Las malas leyes y la muerte de Facundo Cabral en Guatemala

Facundo vivió como hijo del mundo y murió como guatemalteco, dijo un amigo en Facebook. Guatemala es ciertamente un lugar peligroso. Las tesis se desbordan, que si el empresario, que si los políticos, que si los de seguridad… hay en Guatemala un espíritu necrófilo. Pero eso no empezó ayer. Lo hemos cultivado por sesenta años, y seguimos, oyendo desde el aula universitaria que “la ética es una idea burguesa” y que “la religión y la moral son un sub producto de la ideología”.

Hemos visto para el otro lado cuando oímos que “el fin justifica los medios” y que con tal de terminar con los ricos, “los mártires que nos fabriquemos son enteramente válidos”. Hemos hecho oídos sordos cuando se dice que “las razones o causas políticas justifican las medidas de hecho”. Nos hemos hecho los tontos, cuando oímos que “no hay valores absolutos”. En fin, vivir entre mentiras, relativismo moral, simulación de afectos e indiferencia jurídica, tiene un precio: cosechar la fruta amarga de la muerte.

Henri de Lubac, el teólogo francés y uno de los representantes de la Nouvelle Théologie, lo dijo, elocuentemente, a finales del siglo XX: “cuando el hombre mata a Dios, terminan matando al ser humano”. Las dos guerras mundiales y las revueltas e insurrecciones regionales del mundo le daban la razón a de Lubac. En Guatemala dijimos que “Dios era producto de la supra estructura ideológica” y lo dijimos en tono doctoral o con el latiguillo discursivo de la política para sonar más interesantes.

Las malas ideas han producido malas leyes, es decir, aquellas que no protegen al ser humano, su vida, su propiedad y su libertad. Son malas además porque se entremeten, más de la cuenta, en la vida de los ciudadanos convirtiendo en político (o público) aquello que no lo es (comprar, vender, contratar, etc.), justificando a los ciudadanos que le juegan la vuelta a la ley, produciendo insensibilidad jurídica; es decir, son malas porque elevan irracionalmente los costos de transacción, seduciendo a su desobediencia. Finalmente, resultan pésimas porque producen privilegios, a unos porque tienen poder económico, a otros porque tienen poder político y a otros porque no tienen ni lo uno ni lo otro. Cuando “todos tienen privilegios”, “ninguno tiene derechos ciudadanos firmes” y eso destroza la republica.

Los doscientos años de fracaso de vida republicana se basan en las malas leyes que no protegen a la persona. Por eso la muerte, la pobreza y el subdesarrollo son el resultado del mal gobernante que se opone a la reforma del Estado y nos deja en el desamparo, sufriendo la crudeza de su fracaso político. Cada asalto, cada muerto, cada robo, cada joven sin hogar, sin empleo y dispuesto a servir a las peores causas, es una muestra de cómo el Estado le han fallado a los guatemaltecos.

La muerte de Facundo, de un hombre de una fe profunda y de ideas poéticas, tan horrible y trágica como es, es resultado de la popularidad de las malas ideas y malas leyes en Guatemala. Ideas que los guatemaltecos repetimos y seguimos, sin analizar su parte en la tragedia que vivimos. ¿Será que doscientos años de fracaso no son suficiente evidencia de que urge reformar el sistema y oponernos a las malas leyes y malas ideas que nos tienen cautivos?

¿Por donde empezar? Por buscar la reforma del sistema por medios jurídicos y medios políticos. ¿Vestirse de negro? ¿Vestirse de blanco? En un país lleno de formalismos, amagos y simulaciones esos pasos no terminan de convencerme porque algunos piensan que con eso ya hicieron su parte y no son responsables de hacer algo más. Estas son las lapidarias palabras del ciudadano del mundo que se nos hizo solidario en su muerte: “La sociedad humana está tan mal, por las fechorías de los malos y el silencio de los buenos” (FC). Adiós Facundo, desde tu Chichicastenango, tu Tikal, tus lagos y volcanes. Desde todos los corazones que disfrutamos tu música, salpicados de amor con cada lagrima que hoy se derrama por vos.